Decoración & DIY

Soñando con las buhardillas parisinas

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Vivi en Francia hace algo más de 10 años, rodeada de buhardillas aunque no buhardillas parisinas. En una pequeña localidad al norte llamada Arras. La aventura de un Erasmus con, entre otra compañeras, mi amiga Laura (-@melocotonprecoz-, quien también escribe en este blog).

Paris estaba a una hora en TGV desde Arras. Viajamos más en alta velocidad gracias a ese año que en los casi 25 que lleva el AVE en España. Todos los amigos o familiares que venían a vernos llegaban hasta París pero pocos era los que subían un pelín más. Conclusión, en mi caso, me hice más Tours que Induráin. Pero Paris lo merecía.

Paseabas por cualquier quartier, mirabas hacia arriba a un lado y al otro, y era complicado no enamorarse de los edificios y las buhardillas parisinas que culminaban la infraestructura. Hiciera sol o no, la ciudad de la luz siempre se presentaba con todo su esplendor, desde la más pequeña ventana hasta la terraza más grande.

Ni un día de lluvia estropea las buhardillas parisinas

Paris Views

Como la fotógrafa y ‘observadora de ventanas respetuosas‘, Gail Albert Halaban, en su libro Paris Views, me preguntaba cómo la gente vivía sus vidas cotidianas en esas maravillosas buhardillas. Me sentaba en una terraza parisina, frente a un café, y me imaginaba cómo sería el interior. Quizás todo, incluso demasiado, ‘afrancesado‘, como no podía ser de otra manera. Delicados tonos pastel, motivos botánicos, materiales sedosos y vaporosos… acogedores y coquetas buhardillas parisinas que era toda una declaración de amor.

Desde el exterior admiraba su belleza pero imaginarte en su interior, un día lluvioso de otoño, era morir de amor. ¡Imagínate cómo serían nevados esos tejados! La estampa más idílica que es muy probable que suceda en Paris.

Con un encanto vintage

Inevitable hacerse la pregunta de¿quién vivirá ahí?‘, ‘¿quién tendrá esa gran suerte? (y por qué yo no le conozco). Una familia con dos hijos, una pareja independiente, una señora mayor con perro Lulu…¿y un atelier? Tener un estudio propio, desde el que mirar a Paris con otra perspectiva. Quizás siendo tu musa, fuente de inspiración o chispa que arranque la creatividad que necesitas hallar.

Un estudio donde los materiales, la madera noble y el hierro forjado tengan su protagonismo. Los rollos o pilas de papeles le den carácter y la luz que entra por los ventanales sea la magia de un lugar un tanto ‘vintage‘. Yo quisiera trabajar ahí.

Los tesoros decorativos

Con la imagen que tenía de los parisinos y las referencias a María Antonieta o Luis XIV sólo podía imaginar auténticos tesoros de coleccionista que aportarán el encanto de otras épocas. Al principio todo muy barroco donde el oro o bronce dominara el espacio. Luego pasé a paredes repletas de libros, sin opción a que hubiera un hueco libre. Claro está que en todas esas imágenes o fantasías había una ventana desde la que mirar a Paris. El rincón perfecto para la lectura del día.

La clave es iluminar bien

Siempre pienso en los ventanales pero ¿qué pasa con las buhardillas parisinas que no tiene? Por lo visto y leído el secreto para evitar que la buhardilla resulte oscura es planificar los puntos de luz. Aprovechar la estructura para sacarle el máximo partido con tragaluces en el techo, lámparas distribuidas por el espacio que crean espacios bien iluminados… El ingenio al poder.

Piezas inesperadas

En la cocina, dormitorio o hasta en el cuarto de baño de esa buhardilla puede haber algo que consigue un toque parisino e impredecible. Basta con añadir, por ejemplo, un aparador de estilo afrancesado como mueble de lavado, cojines aterciopelados sobre sofás clásicos, tapices con todo detalle o un simple jarrón de flores frescas.

¡Et voilà, tu buhardilla parisina!

Miss P

Siempre hay un plan de chicas

4 Comentarios

  • TrendyTwo
    26 marzo, 2018

    París y la inspiración parisina, ¡me encanta! Algo haré en mi casita nueva 😛
    Besos desde Trendytwo

    Responder
    • Miss P
      3 abril, 2018

      Nos chifla la deco parisina. Incluso lo más recargado de la época de Marie Antoinette…nos hace volar. Claro que tampoco se nos puede ir la olla con tanto elemento y color, cuando lo minimalista está tan de moda. Estaremos atentas a los detalles que incorpores a tu casa nueva.

      Responder
  • Bárbara
    2 abril, 2018

    Qué tiene París que gusta tanto a pesar del mal tiempo, verdad?
    Muacs

    http://www.elblogdebarbaracrespo.com

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